Modo de hacer la meditación según San Alfonso

La mejor oración, dice San Alfonso, es la que se hace en tónica de meditación. Y esta oración se realiza en tres momentos:

1 la preparación. Significa que no empezamos a orar sin ponernos en ambiente, no sólo en lo externo( lugar que favorezca el silencio y la tranquilidad, posición del cuerpo que facilite la oración), sino también lo interior, conciencia de la presencia de Dios y de nuestra propia persona, deseo de aprovechar bien el momento de la oración.

La preparación debe contar con tres momentos:

. advertir la presencia de Dios. ¿con quién voy a conversar?.

. reconocer la situación de la propia vida e implorar sobre nosotros la misericordia del Señor. ¿quién soy yo? ¿qué me atrevo a hablar con Dios?

. pedir luces al Espíritu Santo para hacer bien la oración.

La preparación no debe emplear mucho tiempo. Basta una oración sencilla como esta:

“Dios, Padre Misericordioso, creo que estás presente y actúas en mi vida pro medio de tu Espíritu. Me arrepiento sinceramente de todos los pecados cometidos y espero, por la mediación de tu Hijo Jesucristo, me concedas en esta oración las luces y gracias que necesito. María, Madre mía, enséñame a conservar en el corazón las palabras de Dios.”

2 en la meditación. La persona escucha la palabra de Dios y la reflexiona para aplicarla en su vida. Al meditar hay que evitar la prisa por pasar de un tema a otro y, hacer mas bien como las abejas, que cuando encuentran un jardín florido se quedan libando todo el tiempo necesario, y a lo largo del día vuelve varias veces al mismo lugar.

Conviene, pues, hacer la lectura y la reflexión pausadamente y plantearse algunas preguntas: ¿qué dice el texto? ¿qué me dice el texto?. Es decir, cuál es el mensaje que quiere transmitir, ahora y para mí… el objetivo de la meditación consiste en ir construyendo la propia vida a la luz del Evangelio, que es Jesús mismo. Cuando la Palabra de Dios se hace palabra de vida en nosotros, entonces comienza a fructificar por del Espíritu Santo, porque de la meditación surgen tres frutos que son:

. los afectos(oración de alabanza)

. las peticiones(oraciones de súplica)

las resuluciones(oraciones de compromiso)

3 la oración concluye con la ACCION DE GRACIAS. Una visita a un amigo y una conversación con El no acaba de cualquier manera, hay que despedirse gentilmente prometiendo un nuevo encuentro. Es el momento de agradecer a Dios el diálogo de la oración. Además , proponerse, con la ayuda de Dios, vivir más sinceramente la fe cristiana, y cumplir la resolución concreta que se ha tomado. Y luego, acordarse de las necesidades de tantas personas en el mundo, especialmente de quienes sufren y de los que han pedido que oremos por ellos.

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